12 de julio de 2024
Viaje a Margarita con Isabella Rengifo
Un viaje de regreso a mi lugar de nacimiento
Empiezo a escribir hoy 12 de julio, preparando las cosas para el viaje. Conecté con Isabella a través de Instagram, y desde el primer mensaje, sentí una cálida bienvenida. Y fue tanto lo que nos contamos, que tuve la necesidad de ir relatando este viaje, y transcribiendo mensajes de voz de 15 minutos, amenos y cargados de conocimientos del territorio, de su paisaje y de su cultura.
REGISTROS VOCALES / PARTE 1: Preparando el viaje
Primer contacto (a través Instagram)
jeka.himarli:
¡Hola Isabella, un saludo! Mi nombre es Jessica, no te debes acordar de mí, porque nos hemos visto solo una vez y muy random. Estuve por ir a tu último taller de lavado de lana cuando estabas en Collserola. Pero no me activé rápido.
Estoy por viajar a Venezuela, y he comenzado aquí a tejer con palmito. Me gustaría hacer algún curso contigo o con alguien que me enseñe a tejer mapires. Conecté con la fibra de forma muy casual en esta isla en donde vivo, en Mallorca, y mientras trabajaba con ella, pude trasladarme a mi lugar de nacimiento, Porlamar. Me hace mucha ilusión poder oler un mapire, saber a qué huele la palma de allá.
¿Puede ayudarme a conseguir a alguien? ¿Puedes y quieres ser tú mi guía en esta investigación?
isabella.rengif0:
Hay que belleza de mensaje, claro que sí, ¡yo soy la persona indicada! No para enseñarte a levantar un mapire, pero sí para que te lleve a casa de doña Carmen Serrano, ¡la Diosa del Mapire! Además, es una abuelita que vas a amar.
No me acuerdo de ti, lo siento, pero no importa, no es necesario tampoco, ja. Claro que sí, estoy súper a la orden, lo único que te voy a pedir es que me lo recuerdes, por favor, porque soy dispersa. ¡Ay, qué emoción! ¡Te va a encantar! La palma con la que se hace el mapire, es la palma carana, es típica del oriente de todo el país.
Yo tejí un poco con palmito, el Chamaerops humilis, cuando estuve en Barcelona. Bueno, paseando perritos, me encontraba siempre esos abanicos y esas hojitas de las palmas, y eran bajitas, y entonces fáciles de agarrar. Las tejía, pero no en sí misma, con ninguna técnica, sino que con pabilo e hilitos de colores les tejía como los deditos de la palma, ahora te mando una foto. Y me puse a investigar y resulta que… la Chamaerops humilis, el palmito, es la única palma originaria del mediterráneo, realmente de ahí, autóctona, pues. Y todas las demás que se usan en el ornato de las ciudades son traídas de África y del Ecuador, entonces por eso me llamaba mucho la atención.
Bueno, superpendiente, yo te llevo a casa de Carmen. Mira, yo estuve yendo una semana, son unas mujeres maravillosas, ellas tejen toda la familia, toda la generación, la abuela les enseñó a todas. Estuvimos aprendiendo con ellas una semana, y no puedo, todavía, levantar un mapire sola. Y bueno, soy tejedora, tengo mucha experiencia y años en esto. Estaba con Julio Loaiza, que también es un gran tejedor, de cestería -el que hace las máscaras. Si nos has visto su trabajo, te recomiendo que lo busques: Julio Loaiza, un tejedor arrechísimo de fibras vegetales, él hace escultura, es escultor también…
¡Ay verga demasiada información! Es que el tema me emociona mucho. Cuando vengas te presento a Julio, vienes a la Macolla creativa, en Caracas, en la Pastora. Que es como un sitio en donde nos reunimos a crear y hacer residencias. Y bueno Julio se vino para Margarita y nos fuimos para allá a aprender, y después no podíamos reproducir la técnica nosotros solos, o sea, tenemos que tenerlas al lado, o a alguna de ellas cerca para que nos refresque, porque es jodido, jodido, bien jodido. Jajajá nada, te mando un beso, gracias por contactarme y avísame cuando se acerque el momento.
P Alma. Palmito e hilos de algodón. Isabella Rengifo.



